Investigación de Interés público

Desde hace ya una década existe un esfuerzo intencionado desde el Estado, y su institucionalidad, de incentivar procesos de investigación con un claro impacto en el bienestar de la sociedad y el desarrollo, bajo la idea del aportar al “interés público”.

Desde diversos ámbitos se instala esta idea y se generan instrumentos por fortalecer su inserción en el mundo científico, con un especial énfasis en las ciencias sociales. En esta línea, se encuentran los programas de investigación asociativa, los Centro de Investigación en Áreas Prioritarias Fondap) y los proyectos anillos de investigación en ciencias sociales, las iniciativas de núcleo e Instituto Milenio.

En la actualidad estos esfuerzos por vincular directamente la generación de conocimiento científico con ámbitos específicos del bienestar social y el desarrollo quedan de manifiesto en al menos dos acciones:

Primero, en los esfuerzos por poner ­en la discusión actual sobre el desarrollo de las políticas de ciencia y tecnología y su institucionalidad­ el foco central en acercar la ciencia a los problemas relevantes de la sociedad chilena y las oportunidades de desarrollo.

Segundo: en pensar en las posibilidades de incidencia de ese conocimiento en la sociedad, en un movimiento muy vinculado a las iniciativas de ciencia ciudadana.

Este escenario es propicio para llevar adelante procesos de investigación que permitan avanzar en procesos de transformación social aportando al interés público y poniendo en práctica la intención de que la ciencia aporte al bienestar de la sociedad y al desarrollo.

Trabajo social y Contexto Actual

El ejercicio disciplinar del trabajo social se enfrenta actualmente a un contexto (social, político, cultural, territorial y medioambiental) que hace cada vez más complejo el diseño de intervenciones sociales que aporten efectivamente a procesos positivos de transformación social.

Dicha complejidad se evidencia en la estructural desigualdad social de Chile, y de la región, que no logra ser disminuida a pesar de la reducción constantemente los niveles de bienestar “objetivo” traducido en la pobreza e indigencia de la población. También se evidencia en el reconocimiento de las crecientes demandas ciudadanas por mayor participación en las decisiones públicas y la necesidad de fortalecimiento de nuestra democracia.

Existen una multiplicidad de factores que hacen del contexto actual un escenario con múltiples tensiones y desafíos para las ciencias, y particularmente las ciencias sociales.

Además, en este escenario de desigualdad, pobreza y diversas manifestaciones de exclusión social existe una cada vez mayor diversidad actores involucrados en las dinámicas sociales y territoriales, donde otros actores, de la sociedad civil y/o actores privados, tienen una gran influencia en la calidad de vida de las comunidades.

Otro factor relevante de este contexto se relaciona con la dimensión política del Chile actual, pues existen altos niveles de desconfianza en la institucionalidad y una necesidad imperiosa de avanzar en el reconocimiento y materialización de derechos sociales.

Este conjunto de elementos evidencia un nuevo escenario para diseñar y llevar a cabo intervenciones sociales, exigiendo a los profesionales de lo social avanzar en análisis e interpretaciones de los fenómenos sociales que ayuden a comprenderlos y a dar respuestas innovadoras a los nuevos y viejos problemas sociales.

El Trabajo Social se encuentra en una posición privilegiada para dar cuenta de este nuevo y cambiante contexto social y proponer líneas de acción en este escenario. Esto, considerando la tradición y el lugar privilegiado de la disciplina, dada su inserción en las comunidades y en la institucionalidad (pública, privada y de la sociedad civil), su capacidad de mediación entre saberes y su vocación transformadora.

Trabajo Social y Políticas Públicas

El Trabajo Social tiene una vinculación muy directa con el desarrollo e implementación de las políticas públicas, tanto en su diseño y análisis, como en sus procesos de implementación y estudio de sus efectos esperados o indeseados.

En Chile y en general en América Latina, el rol del Estado es más bien reducido y prevalece un modelo de desarrollo donde prima el mercado y el crecimiento económico. El Estado ha asumido un rol subsidiario de las acciones de bienestar y ha terciarizado buena parte de la implementación de la política social y la oferta de protección social.

En los últimos años han existido algunos intentos por avanzar en la garantía de derechos sociales desde el Estado. En esta línea, se ha buscado avanzar desde políticas y programas de compensación social focalizados, a configurar sistemas de protección social con componentes promocionales y en algunos casos con garantías de acceso universales.

Actualmente en Chile existe un debate público acerca de diversas políticas sociales en el cual la investigación disciplnar tiene mucho que decir. En este sentido, resulta relevante mencionar los procesos de reforma política, la creación de nueva institucionalidad y programas públicos que son (y podrían ser) retroalimentados por la investigación desde el trabajo social.

Asimismo, existen otra serie de fenómenos sociales es los cuales se requiere avanzar en términos de generación de conocimientos para una mejor comprensión de sus alcances y retroalimentar la intervención social. Fenómenos como las migraciones contemporáneas, el cambio climático, el resguardo de los derechos de la diversidad, el reconocimiento de derechos de colectivos antes no considerados se constituyen en campos de investigación e intervención social del Trabajo Social.

La investigación disciplinar ha venido retroalimentando y debatiendo las políticas públicas en diversos ámbitos y posee un gran potencial por desarrollar. Lo anterior, tanto desde la generación de conocimientos en torno a los fenómenos sociales que requieren de la acción del Estado, como desde la generación de conocimientos en torno a las estrategias, modelos de intervención y gestión social llevados a cabo por las políticas y programas públicos.